Mi pareja y yo hemos pasado una noche la última semana de Marzo en una de sus habitaciones cueva. El trato es muy agradable y familar, Daouid nos recibío y nos hizo sentir como en casa. La cena estuvo muy rica, con unas aceitunas típicas del lugar de comienzo, sopa y tagine con cous-cous de seguido.
Además luego nos recitó...
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