Llegamos al Elephant Corridor tras haber subido y bajado de la Roca del León, en Sigiriya. El recibimiento fue magnífico. Nos invitaron a sentarnos en los sofás de la recepción y nos ofrecieron un sorbete de mango que nos repuso de la paliza.
Nuestra habitación era un bungalow con la cama más grande que haya visto jamás, televisión, equipo de...
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- Elephant Corridor Sigiriya
