Llegamos muy tarde por la noche debido a retrasos. Sin embargo el anfitrión Ruuma rápidamente organizó todo para nosotros y nos hizo sentir como en casa al instante con una taza de té caliente y una pequeña charla. Nuestra habitación estaba muy bien amueblado y el desayuno era delicioso. Muchísimas gracias Ruuma, disfrutamos mucho de nuestra estancia en Amaaya y...
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