Desde el 05 al 17 de febrero de 2012 me ha tocado hospedarme en este hotel. Una muy grata experiencia, con atención esmerada y muy familiar. Desde la recepción (bellos ojos ocultos tras gafas inquisidoras), pasando por la amabilidad dea atención a comensales (Paulita), hasta la acomodación (hab. 309), fue simplemente grato.
Imposible olvidar como nos concienten en la cocina...
Más
- Cocori
