Nos alojamos por una noche en una pequeña cabaña con flores, el sitio es bonito y los dueños son maravillosos siempre dispuestos a ayudarte, nos facilitaron información muy interesante de los sitios cercanos para visistar. A la llegada a la cabaña tienes comida en la nevera para poder organizar tu desayuno cuando tu quieras y es genial.
