Nos recibieron en un aeropuerto privado en la sabana africana. Nuestro mayordomo estuvo toda la estadía a nuestra disposición, fue super amable y hospitalario. El hotel una maravilla, la decoración colonial colmada de objetos africanos te brinda un ambiente cálido y acogedor. Las habitaciones suites son grandes montadas en las ramas de los arboles con piscina privada, chimenea, un baño...
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