Hace unos días que mi novia y yo llegamos de Brejao, de alojarnos en "nuestra" Casa da Seiceira, y digo "nuestra" porque así nos hemos sentido allí, así nos han hecho sentir Antonio y todo el personal. El lugar, inmejorable si se busca tranquilidad. Las habitaciones, preciosas, las zonas comunes, decoradas con muy buen gusto. El desayuno...qué decir de él....
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