Viniendo desde Córdoba, este hostal era un merecido descanso. Es pequeño y no hay bar o mesa de billar-tipo, así que la gente son relativamente tranquila y calma. Cuando estuvimos allí, la mayoría eran parejas y unos cuantos viajeros mujeres solas. Nos alojamos en la planta baja y en el segundo dormitorio privado. La planta baja residencia no era espectacular,...
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