Estuvimos en Semana Santa 2012, con nuestras hijas de 8 y 6 años. La pasamos muy bien, la atención es 100% personalizada por Maria Laura (dueña) siempre esta atenta a cualquier inquietud, el personal muy amable. La habitación cómoda con todo lo que ofrecían, las almohadas y sommiers espectaculares. El desayuno una "paqueteria" para mi esposa y ella quedo encantada...
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