A mediados de febrero estuvimos mi hermana y yo alojadas en el Hostal Molles del Portezuelo. Un sitio para recomendar y para difundir su existencia.
Tomer, su dueño y anfitrión sabe perfectamente lo que significa verdadera prestación de servicio. Desde la llegada hasta nuestra partida, estuvo al pendiente de nosotras, procurando hacernos sentir cómodas, y a gusto.
El sitio es...
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