Llegamos al anochecer y unicamente disfrutamos de una noche en este mágico Hotel,
fuimos recibidos por NORMA que es la "esencia" de tan bonito lugar, recorrimos en su compañia el embarcadero, el jardin, el precioso gazebo donde asoman los perfumes de las delicadas flores... un gran descubrimiento.
Por la mañana nos esperaba un exquisito y copioso desayuno, tostadas recien hechas,...
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