Solo fuimos a tomar el té y me quedé con ganas de volver y parar en alguna de sus 2 habitaciones, al menos una noche. UN lugar muy tranquilo, con un prque excelentemente cuidado, exhuberante que baja hasta el lago, en la orilla juncos y un muelle de madera. Cuando estuvimos el clima fue perfecto y no te daban ganas...
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