La estancia en Drake fue buenísima gracias en gran parte a esta encantadora pareja, Felix y Mónica, que nos trataron como si estuviéramos en casa.
Las habitaciones están muy bien, son muy amplias y limpias y tienen una vista increíble a la bahía de Drake desde su terraza con hamacas.
Además de esto, la cocina de Mónica merece mención especial....
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