Nos dieron la bienvenida a esta preciosa casa antigua en Borgoña por los maravillosos anfitriones, Anne y Vicente en la noche ya que habíamos viajado desde la Costa Brava, en el camino de vuelta al Reino Unido. Fue un fácil acceso en coche (a 7 horas). Habíamos reservado cena con ellos, y para nuestro deleite fue la mejor comida que...
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