Este hotel, situado en un lugar excepcional, tiene una fantastica vista sobre la Abadia Benedictina de Ottobeuren.
Saliendo por la puerta principal, a tres metros hay un bosque, frondoso y fantastico, que permite unas caminatas matinales relajantes y tranquilas. Es un lugar para perderte.
Caminando cinco minutos, estas en el pueblo, lugar apacible y hermoso.
Habitaciones correctas, limpias y un...
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