Antiguo pabellón de caza reconvertido en un elegante hotel, rodeado de unos bosques espectaculares que invitan a pasear por ellos y en los que se dejan ver corzos confiados y curiosos en absoluta libertad. Las habitaciones son suficientemente grandes y están decoradas con gusto. Sin embargo la insonorización es mala debido a la naturaleza del edificio y a unas puertas...
Más
