Fuimos con mi marido y nuestra hija de un año y lo pasamos increíble. La atención y tranquilidad del lugar son muy únicas. Además que nos tocó a la señora Daysi como cocinera, realmente espléndida y para qué decir los desayunos, con queso sureño y delicias preparadas por ella. Qué ganas de habernos quedado más.
