necesitábamos dos habitaciones, una para mi suegro y uno para mi mujer, mi hija de 4 años, mi hija y yo. Ella era capaz de conseguir habitaciones adyacentes. él estaba bien. Nuestra habitación olía, o para ser más exactos apestaba, de orina. me dieron la llave para la nueva habitación. abrí la puerta y el pestillo de seguridad se movía...
Más
