Es un lugar encantador. Desde el momento en que llegamos, nos recibieron con el dulce aroma de galletas de mantequilla de maní con trocitos de chocolate horneado en el horno. Nos enseñaron donde siempre podíamos encontrar café, té, agua caliente, refrescos fríos, agua embotellada y pequeños aperitivos en la sala de reunión. Nuestra habitación en el 2° piso tenía vistas...
Más
