La estancia en el Antebellum Inn fué simplemente maravillosa, Jane su propietaria es muy amable y cálida, aparte de ser una excelente cocinera (sus desayuno americanos son inigualables). Me transportó al pasado con sus bañeras integradas en la habitación y el mobiliario de época. Simplemente una de las mejores experiencias vividas en Estados Unidos.-
