Durante mis viajes a Estados Unidos me he alojado en muchos hoteles, unos mejores que otros en cuanto a amenidades y servicio, pero nunca he tenido que lidiar con los problemas de limpieza y aseo que experimenté junto a mi novia en el Surry Inn.
No más empujar la puerta (pues no se puede cerrar por estar desajustada) se percibe...
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