Estuvimos en Aux Rives de Honfleur dos noches de finales de junio con mi marido y un niño de 5 años. Veníamos de un viaje en coche de 7 horas y fue como llegar a un oasis de tranquilidad. La acogida fue estupenda, veníamos preocupados porque habíamos dicho que queríamos cenar ahí y pensando en el horario francés de cenas...
Más
