Nosotros (una pareja y 10 años) nos alojamos aquí dos noches en el Wainwright Inn y nos lo pasamos de maravilla. Marja y Robert son unos anfitriones fantásticos - verdaderamente les encanta lo que hacen. El hotel en sí es hermoso - los detalles históricos y el ambiente es auténtico y nos sentimos como en casa. El desayuno por Marja...
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