Nos lo pasamos muy bien en Onanda junto al lago, era una cama y desayuno preciosa. La habitación era preciosa y muy acogedor, con unas vistas muy bonitas del lago, y la vida silvestre. El desayuno era delicioso, y John y Linda eran tan agradable, y nos hicieron sentir como en casa. ¡ya tengo ganas de volver en el futuro...
Más
