Acabamos de volver del Strass y aún nos parece mentira haber podido estar allí. Las alucinantes vistas, la peculiar arquitectura y lo exclusivo de sólo compartir estancia con otras dos parejas son factores excepcionales. Y, por supuesto, hay que pagarlos. Nosotros conseguimos un precio especial por seis noches en la Panorama, que nos pareció acogedora, limpia, silenciosa, luminosa y de...
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