Hotel pequeño con solo 10 habitaciones. Nuestra habitacion estaba en la planta superior y tenia unaterraza con mesa, sillas y tumbonas desde donde veiamos el monte Solaro e incluso el mar.
El recepcionista nocturno, encantador, es argentino asi que nos estuvo aconsejando sobre lugares donde ir etc...
El desayuno fantastico, fruta fresaca, bolleria, panecillos, tarta, zumos, cereales, muesli, yogures, embutido,...
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