¡Qué sorpresa! 2 del grupo 9 necesitaba una cerveza, y debido a la acogida del barman, decidimos quedarnos para el almuerzo. El servicio fue excelente y las comidas llegamos muy rápidamente. Las bandejas de marisco era fantástico, el bistec bistec cocinado a la perfección, y la tarta de espárragos una delicia. Las vistas son espectaculares. Vale la pena la parada!!
