Nuestra estancia en el hotel Karlova de Sunny Beach fue una auténtica revelación. Era deprimente y estaba pasado de moda, tenía moqueta y era fina, olía mal y estaba un poco elevada al llegar a la pared para que pareciese que había un rodapié. Estábamos en la quinta planta, no había ascensores, así que los constantes tramos de mugrientas escaleras...
Más
- Karlovo Hotel Sunny Beach