Nos alojamos aquí al final de Abril-principios de mayo. Nick y el personal no podía haber sido más atento, hasta logramos satisfacer las metedura de pata de las reservas (llegamos un día antes). La habitación era preciosa, viendo la codorniz, coyotes y ciervos en la terraza cada mañana era un lujo, y los desayunos eran geniales - yogur Parfaits, magdalenas,...
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