Qué descubrimiento fantástico. Mike y Amanda eran muy acogedores. Una taza de té y galletas cuando llegamos. Una habitación preciosa, limpísima, una cama muy cómoda. delicioso desayuno recién preparado. Nada era demasiado problema. hacer las maletas y llegar hasta allí. Es muy tranquilo y relajante. Mi única crítica es que no pudimos quedarnos más tiempo. Volveremos seguro.
Más
