Estuve viviendo en Australia durante un año con mi marido.
Bellvird Cottage fue un magnífico regalo de fin de semana para mi. Nunca olvidaré esa acogedora casita, y, sobretodo sus dueños. Ah! Tampoco olvidaré nunca el acertado nombre 'Bellbird' para esos pajaritos...Miles de campanitas sonando durante el día y, afortunadamente, silenciándose durante la noche!
Gretel, la dueña, prepara unos desayunos...
Más
