El entorno precioso, la atencion inmejorable, muy familiar pero sin agobiar. La habitacion preciosa, coqueta,...buen gusto....nos dieron una superior a la reservada porque estaba libre..."por lo menos para que alguien la disfrute", todo un detalle. Los hijos nos dieron un mini concierto de piano y clarinete, de forma expontanea, pues era nuestro aniversario,....maravilloso...El desayuno muy bueno, a deastacar las mermeladas...
Más
