nida y Andrei nos trataron como si fuéramos de la familia. Nuestra habitación era preciosa, tranquila y cómoda. El desayuno era abundante y nutritivos, por ejemplo panqueques, melocotón y conservas caseras, huevos, salchichas, zumo de naranja, y algo de fruta fresca. Estábamos cerca de buenos restaurantes, tiendas y mercados y, por supuesto, el Parque Nacional Zion. nida es tan inteligente...
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