Estuvimos dos noches en este pequeño hotel. Los encargados (padre-hijo de origen italiano) son poco formales pero atentos y cálidos en su trato. Habitaciones confortables con ventilador y un pequeño y refrescante jardin al frente. Cada habitación con pared de vidrio en frente sin embargo la privacidad se mantenía. Presencia de mascotas que en nuestro caso no nos molestan. En...
Más
