Alessandra y Mirko fueron encantadores desde el primer momento. A nuestra llegada, tras un percance con el coche y yo con un ataque de asma, fueron extremadamente atentos, amables y no pararon de proponernos soluciones al problema del coche, a parte de ofrecerme medicación antes de dirigirme a una farmacia.
La habitación era muy coqueta y el desayuno muy bueno,...
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