El hotel está reformado y es muy confortable, la propietaria (Susan) cuida los detalles y el trato que da a los huespedes es inmejorable. La comida del restaurante italiano del hotel es deliciosa, mucha cantidad y a muy buen precio. El entorno que rodea al hotel es inmejorable, prados, valles con riachuelos y montañas llenas de pinos y nieve,
