Este pequeño hotel, lejos de la masificación no es para todo el mundo. Nos encanta la privacidad de la habitación jardín que solía ser el Carriage House en 1889 ahora una limpia y acogedora habitación con encanto. Los olores de caballos y carruajes. Me encanta la bañera y pintura roja preciosa. por todos lados se ve rebosa encanto y del...
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