Cuando llegamos a la entrada, estábamos envuelve en este sensación del santuario. Los árboles y flores altos eran por todas partes. Nos alojamos en el Mahina cabaña y nos encantó.
Mi marido no te pierdas una televisión bastante un poco, pero nos llevó echarme siestas cada día en el sofá, así que todo estaba no se perdieran. Me tomé una...
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