Me desperté a las 2 a.m. ¡con una cucaracha subiéndose en mi pierna! Me disgustó tanto que me quedé despierta por el resto de la noche con todas las luces encendidas. Desempaqué mis maletas en la entrada esperando que ninguna se hubiera metido. No es que importe después de lo de la cucaracha, pero las habitaciones estaban sucias, pasadas de...
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