Un amigo y yo tuvimos la suerte de conseguir dos habitaciones contiguas en la planta baja (mi amigo no escaleras), en una preciosa y tranquila calle. Nuestras habitaciones eran maravillosos. Nunca antes había utilizado un baño que tenía su propia fuente rodeada de plantas justo fuera de la ventana. Cada mañana nos dieron una nueva cesta de productos horneados, y...
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