Nos alojamos en este hotel sólo una noche, a nuestra llegada a Bali desde Java, para luego continuar a Ubud. Lovina merece una parada, es tranquilo, un lugar donde pasear sin agobios, con algunas familias de turistas australianos.... nada masificado. Es un placer sentarse a cenar y tomar una cerveza junto a la playa. Y el hotel mantiene la paz...
Más
- Gestione la ficha de su perfil
