Entorno natural maravilloso, en un pequeño pueblo con buena comunicación por carretera y tren a numerosos puntos de interés de la zona de Salzburgo y los lagos. El Hotel es cómodo y tranquilo, ideal si no te gustan los ruidos o buscas mucha marcha. Piscina climatizada, sauna, gimnasio y restaurantes correctos. El servicio amable y sin problemas.
