Para resumir mi novia y me recogió una desagradable gripe y cama obligado por un par de días durante nuestra semana en Zell am See. No sólo nos Erika (propietaria del hotel) salir de su camino para asegurarse de que estábamos bien (el registro en nosotros y llevando té y tostadas hasta nuestra habitación). Ella incluso hizo una sopa de...
Más
