Hotel situado en el "downtown" de Anchorage (si se puede llamar así, en una ciudad mucho más extensa que alta...), un poco rancio pero agradable.
Las habitaciones son muy amplias (la nuestra con 2 camas y "sala de estar") y correctas. Tienen TV plana (bastante nueva), wi-fi gratuito, plancha y NO tiene Mini-bar (es un "non-alcoholic hotel").
Además, como curiosidad,...
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