Coqueto rincón tranquilo de dos casitas (unos 10 mini apartamentos) cerca del bullicio del lugar, bonito pero invadido de ingleses con tatoos y panzas sudorosas al aire (Mármaris puede ser incluso más exagerado). A los mediterráneos nos tratan mejor...
Pequeño jardín con bellas buganvillas y una piscína limpísima que la preferiréis a la playa (atestada de tumbonas de pago, aunque...
Más
