Me alojé con mi hijo en el puente de Diciembre. La última (y única) vez que estuve en un albergue, fue en Sevilla, en 1998, e iba un poco reticente a este.
Nos encontramos con un sitio muy limpio, con camas muy cómodas y muy buen sistema de calefacción. Eso sí, nos dieron una triple, que para 2 estaba bien,...
Más
