Me quedé impresionado con este hotel que, cuando hice la reserva sin conocerlo previamente, era simplemente un lugar cómodo para pasar la noche en el largo trayecto entre Merzouga y Fez. Se trata de una gran mansión en una colina -recuerda vagamente, para bien, la casa de "Psicosis"- rodeada de cerezos ¡floridos! (mediados de abril) y de cedros, de verdor,...
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