Pasamos cuatro días maravillosos en Le Couvent, Lizzie y Ali donde mostraron una actitud de lo más cariñosa y acogedora. Todavía seguimos pensando de manera muy grata en sus maravillosos desayunos. El precioso edificio ofrece un ambiente tranquilo, es más se afanan por compartir la alegría de sus vidas con sus clientes. ¡Estamos deseando volver!
