Viajamos juntos 16 de la familia, abuelos, hijos, sobrinos, nietos... todas las edades, todos los gustos y caracteres y a todos nos encantó Villa Cahuzac ya desde la entrada. La decoración de las zonas comunes es preciosa, así como las habtiaciones, con camas supercómodas y buenas. Estuvimos 3 días alojados mientras recorríamos pueblos vecinos en indagaciones genealógicas. La Casa no...
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