En este hotel nos trataron como "royals". Nuestra estancia en una de las suites son abusivos, con una terraza grande, es inolvidable. El personal te hace sentir realmente en casa, cumplir todos tus deseos con una sonrisa. El restaurante sirve deliciosa y las comidas amable y los vinos son excelentes. Éste es un lugar donde, sin duda volveremos.
